Shin Megami Tensei IV: Apocalypse – Análisis / 3DS

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Uno de los ejemplos más evidentes de juego JRPG de culto que se me ocurre en nuestro sector, la saga Shin Megami Tensei de Atlus, retorna a la portátil de Nintendo con una nueva aventura que está basada en el cuarto capítulo de la franquicia. Análisis de Shin Megami Tensei IV: Apocalypse para 3DS.

Existen muchos usuarios de Nintendo 3DS que se están comenzando a preocupar sobre su estado actual y, sobre todo, del futuro de su portátil. Y es algo entendible teniendo en cuenta que asoma en el horizonte Nintendo Switch, la consola híbrida entre sobremesa y portátil que aparecerá en el tercer mes del año. Pero la verdad es que si tomamos en cuenta que la máquina prosigue recibiendo una extensa cantidad de videojuegos y que, además, muchos de ellos gozan de una calidad tan señalada como la que posee Shin Megami Tensei IV: Apocalypse, creo que la situación no es tan preocupante ni mucho menos.

Esta nueva producción de Atlus (unos genuinos superdotados a la hora de realizar juegos de rol de fantasía) me ha semejado igual de entretenida, sugerente, bien realizada y perdurable que exactamente la misma “raíz” original que ha servido como base para exactamente la misma. Sí, porque a pesar de que se trata de una aventura completamente nueva, en realidad podemos considerarla como una suerte de “extensión” de lo vivido en Shin Megami Tensei 4.

¿Qué sería de un JRPG sin la correspondiente amenaza total cernida sobre la capital de el país nipón? De nuevo en esta aventura Tokyo vuelve a ser el epicentro de una catástrofe fantástica en la que múltiples monstruos campan a sus anchas. La trama arranca inmediatamente después de cómo terminó uno de los finales (ya sabéis que había múltiples distintos) en SMTIV, por lo que vais a permitirme que no profundice mucho en la historia en general debido a que resulta fácil incurrir en spoilers indeseados. Y si bien, como es evidente, si jugamos a dicho título precedente todo cobra más sentido, para nada es necesario haberlo completado para seguir la evolución argumental de esta obra sin inconveniente.

En esta ocasión el protagonista es Nanashi (o el nombre que nos apetezca otorgar al protagonista), un muchacho que quiere con sus fuerzas transformarse en un cazador de monstruos y seguir el ejemplo de varios ilustres miembros de ese clan.

Debido a ello empezará su tarea como candidato hasta que… bueno, digamos que pasa algo malo y una divinidad famosa como Dagda sale a su encuentro. A partir de aquí comienza la aventura de verdad, la que nos va a llevar unas cuarenta horas completar como mínimo.

Shin Megami Tensei IV análisis

Shin Megami Tensei IV 3DS

Es posible ir capturando demonios para que luchen a nuestro lado durante las numerosas peleas por turnos que debemos afrontar.

Como es preciso dada la naturaleza de esta entrega de SMT, el desarrollo coincide bastante y guarda muchos paralelismos con el mismo vivido en la anterior producción de Atlus. Por eso mismo estamos frente a un JRPG de esos de libro, es decir, que presenta un estilo de juego muy tradicional.

Para empezar gozamos de bastante libertad (en un orden) para desplazarnos por los escenarios, todo ello bajo una perspectiva en tercera persona muy solvente. Y dichos decorados están llenos de vida, tanto de personajes secundarios con los que es posible charlar (en inglés, textos incluidos) y que nos dejan desde comerciar con objetos a conseguir información sobre lo que sucede en Tokyo o bien, lo más esencial, empezar misiones secundarias.

Sin embargo lo más probable es que cuando estemos merodeando por los fondos nos vayamos encontrando con multitud de monstruos, momento en el que tienen lugar las batallas por turnos tan habituales dentro del género. En los luchas contra cámara pasa a ser subjetiva y nos muestran en todo momento a los adversarios con todos los detalles, siendo necesario intentar averiguar sus puntos enclenques para infligirles el mayor daño posible y, de paso, favorecernos del magnífico sistema Press Turn que ya fue incluido en la pasada aventura de esta saga. Gracias a él podemos ganar turnos adicionales, aspecto que puede marcar la diferencia entre vivir o fallecer en los niveles más avanzados.

Shin Megami Tensei IV

De lo mejor del género que podemos hallar en 3DS ahora mismo

Una innovación relacionada con esto es el estado Smirk, el cual podemos alcanzar mediante diferentes acciones a lo largo de un combate como dañar a los contrincantes con determinados ataques, etcétera Y entre esto y las posibilidades auxiliares y habituales que se nos conceden durante las batallas, lo cierto es que nuevamente éstas me han semejado formidablemente entretenidas. ¡Y eso que no os he comentado lo mejor!

Como en prácticamente todo juego de este estilo que sale al mercado en los últimos tiempos, también podemos ir capturando a ciertos monstruos una vez los desgastamos. Y esta actividad resulta fundamental por el hecho de que su ayuda es esencial conforme progresamos, siendo muy necesario adiestrar sus capacidades y también, incluso, fusionar algunos de ellos para dar vida a bestias tremendamente inexorables. Una característica que me ha semejado tan poco original como muy bien llevada.

Shin Megami Tensei IV 3DS

Shin Megami Tensei IV

La sensación de libertad de la que gozamos durante toda la aventura es muy notable, pudiendo recorrer multitud de escenarios.

Esto que os acabo de comentar da rienda suelta a una jugabilidad completamente diversa y que pica lo suyo. Es posible que algunos picos de dificultad no estén bien medidos y que algunas misiones se hagan algo reiterativas, mas por lo demás hay poco que objetar a lo que nos ofrece esta nueva entrega portátil de la saga Shin Megami Tensei.

También me ha semejado buenísimo el trabajo llevado a cabo en la parcela gráfica. En verdad, se trata de uno de los JRPGs más vistosos de todos y cada uno de los que han aparecido para esta consola últimamente, y eso se debe a dos factores. Para comenzar la línea artística es excepcional y queda reflejada especialmente en los diseños de los enemigos, quienes lucen apariencias tan diferentes como atractivas. Y a esto se suman unos escenarios realmente bien efectuados y hasta sorprendentes, que ponen de manifiesto la gran capacidad del motor gráfico que da vida a esta aventura, siendo exactamente este la segunda de las dos grandes bondades técnicas que ostenta el juego.

La banda sonora tampoco desmerece lo plasmado en el apartado precedente y, si bien personalmente he echado de menos algún tema de esos magistrales que acostumbran a depararnos este género de producciones, sí que se nota que ha sido mimada por sus músicos. Y lo mismo sucede con el doblaje en inglés, bastante bueno… pero no lo suficiente como para que no echemos de menos el original en japonés.

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