Dishonored 2 – Análisis

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Dishonored dos expande sus fronteras al continente de Serkonos y su nueva ciudad: Karnaca. Un entorno exótico donde regresar a afrontar la deshonra y luchar por lo que es nuestro, esta vez de la mano sobrenatural tanto de Corvo Attano como de la joven emperatriz Emily Kaldwin. Análisis Dishonored 2.

Hay algo en Dishonored que me es difícil de explicar, y que sin embargo es la pieza clave de su maestría, y ocurre tanto en su primera parte como en este Dishonored 2. A menudo lo llamamos jugabilidad, mas es más complejo que eso. Es una sucesión de ideas bien incorporadas, en un diseño tan complicado y bien planeado que es realmente posible que no llegues a descubrirlo en su totalidad si no juegas por lo menos 3 o cuatro veces.

Porque sus niveles lo son todo. Es un ejercicio arquitectónico tan poderoso que un simple mapa visto desde arriba no es capaz de apreciar su profundidad. En los instantes más inspirados, a menudo te sorprendes atravesando los niveles con la sensación de que, aun habiendo recogido todas y cada una de las runas y talismanes, solo has rasguñado la superficie. Ese balcón y esa ventana abierta por la que no entraste, ese túnel de rata que viste demasiado tarde, ese hueco que escondía otra ruta totalmente alternativa… Son cosas que descubrirás en el futuro, si eres de los que juega a juegos para videoconsolas en más de una ocasión. Y ahí reside la magia de una obra que se goza en su primera partida, mas que se entiende al revisitarla. Un juego difícilmente abarcable en su totalidad; sin precisar tener el planeta abierto más extenso o perdurar más de 100 horas.

Porque hay que ser muy bueno para hacer sigilo. Esto es de esta manera. Es una mecánica tan pausada y tranquila que solo da placer a través de la paciencia y las ocasiones aprovechadas. Y Dishonored comprende este término como si lo hubiese inventado. No solo proporciona herramientas para ir alén del cono de visión y el sigilo de luces, sino que fundamenta su estructura entera en la sempiterna mecánica del F5-F9: el tradicional guardado veloz de computador. Y tanto es de esta manera, que ahora lo tienes asimismo en el menú del juego en consola. Por el hecho de que cuando abordas las cosas silenciosamente, el único resultado que buscas es la perfección de tus acciones; cualquier despiste, alarma, cuerpo descubierto… En definitiva, cualquier error, es recuperable con el mayor poder sobrenatural que tienes en el juego: la posibilidad de cargar tu partida de manera instantánea.

El Poder del Vacío

Dishonored dos, del mismo modo que el original, se fundamenta estrictamente en esta filosofía, mas esta vez se han retocado los poderes para crear una experiencia más desafiante y satisfactoria. La excusa es poder elegir a Corvo y sus clásicos poderes o bien a
Emily y los nuevos, pero vemos en esta elección una forma de retocar y perfilar el juego sin abandonar absolutamente lo ya conocido, que ha logrado al final que gocemos de Dishonored dos quizás no como algo completamente nuevo, mas sí con la suficiente distinción que no vimos en las primeras horas.

Dishonored 2 análisis

El diseño de niveles es de nuevo uno de los puntos más fuertes del juego. Extensos y llenos de posibilidades.

Si recordáis en nuestro artículo de Primera Valoración, tenía mis dudas sobre lo que estaba aportando Dishonored 2 que no estuviera ya en el primer juego. Y entre otras muchas cosas, comenté que jugar en no mortal era bastante menos divertido que hacerlo con plena libertad de moral y movimientos. Muchos de vosotros estuvisteis de acuerdo en los comentarios. Lo cierto es que creo que Arkane asimismo lo está, y por esta razón ha creado esta nueva gama de poderes con Emily, que procura darle esa espectacularidad que se echaba en falta en los modos de sigilo y no mortal.

Dishonored 2 Xbox One

Gracias a Karnaca el verdadero sigilo se encuentra en la altura

Eligiendo a Emily en lugar de a Corvo, tenemos el Gran Alcance en lugar del Guiño, y esta sutil diferencia hace que la navegación sea más cauta (no nos teletransportamos y los oponentes pueden vernos), pero asimismo mucho más espectacular. Puedes utilizar Gran Alcance no solo para “trasladarte” sino más bien como una gran pértiga para dar los saltos más pasmantes que jamás diste con Corvo, al paso que su última mejora nos deja atraer a los propios oponentes hacia nosotros para matarlos o bien aturdirlos.

Esta es la clave: las mejoras. ¿Deseas más espectacularidad? Adquiere Paso Sombrío y mejórala para transformarte en una sombra capaz de pasar inadvertida, moverse sigilosa, rápido y matar o aturdir oponentes también. Se acabó el agarrar siempre por detrás o como máximo caer desde lo alto para terminar con los enemigos en el modo perfecto no mortal. ¿Deseas más? Usa tus runas para desbloquear Dominó: conecta a múltiples oponentes y lo que le ocurra a uno, le pasará al resto. O desbloquea Hipnosis, una forma más desafiante que parar de forma directa el tiempo como Corvo, invocando una entidad del Vacío que cautiva a los contrincantes dejándolos frágiles.

Dishonored 2

Dishonored 2 Xbox One

Elige de forma cuidadosa tus poderes, pues en una sola partida no habrá suficientes runas para mejorarlos todos.

Las posibilidades son tantas y las runas tan pocas, que nuestra mayor pega es que no haya una Nueva Partida + con los poderes que hayamos desbloqueado. Es una lástima que no puedas proseguir mejorando tus poderes, porque no deseas sacrificar los esenciales para probar otros nuevos. Algunos, como Doble Espectral, que invoca una sombra para distraer y llamar la atención de los oponentes, pueden resultar útiles, mas sólo son atractivos si no renunciamos a los esenciales. Lo mismo ocurre con la Creación de Talismanes, un sistema (caro de mejorar, por cierto) que nos deja crear nuestros talismanes de hueso únicos, uniendo los poderes de múltiples de ellos, pero mejorarlo precisa de bastantes runas, obligando nuevamente a abandonar a otros poderes.

Sea como sea, buscar toda esta amalgama de runas y talismanes es uno de los elementos más divertidos de la obra. Ya lo era en el primer Dishonored, mas en esta ocasión Arkane no se ha quedado en la mera distribución de estos objetos ocultos por el escenario, sino que muchas veces conforman un pequeño rompecabezas. Hemos podido recoger todas y cada una y os aseguro que con algunos ha llegado a ser un verdadero cefalea si no vas con una perspectiva más amplia. Hacernos con todos ellos ha sido una tarea casi tanto o bien más amena que cumplir las propias misiones del juego.

Dishonored 2

La Joya del Sur

Karnacaes una urbe diferente a Dunwall. Sus días más claros y tonos más cálidos nos aproximan a la idea de un sigilo menos basado en las sombras, mas la filosofía es en el fondo la misma: el verdadero sigilo se encuentra en la altura. Dominar sus balcones, tejados y superficies elevadas es la clave para este estilo de juego que prosigue siendo tan satisfactorio como en la fría capital.

Ahora, los niveles se distribuyen en diferentes distritos de la ciudad, cada uno de ellos con su personalidad: el barrio pesquero, el pobre, el noble, el minero sacudido por fuertes tormentas de arena… Cada sitio que visitemos, cada nuevo nivel, queda con fuerza grabado en nuestras retinas merced al redondo diseño que comentábamos al principio del análisis. Del mismo modo que en el primer Dishonored recuerdas el Burdel o el Baile de Máscaras, acá recordarás zonas como la Mansión Mecánica o bien el exquisito Gran Palacio.

Dishonored 2 Xbox One

Para ser una secuela, la inventiva no está en enfrentamiento con la continuidad

Y es acá donde Dishonored dos brilla con luz propia, más allá de la repetición de patrones del original: niveles como la Mansión Mecánica son pura Historia moderna de los videojuegos. Un diseño de sabor tradicional, laberíntico, lleno de paredes ocultas en una casa que se retuerce entre capas y falsos techos. Patrullado por criaturas únicas, que pocas veces más vuelven a aparecer en el juego y donde la mecánica de buscar su espalda no sirve de nada.

A estos grandes diseños, se echa de menos un tanto más de esfuerzo en los paisajes abiertos. Karnaca es mucho más amplia en su forma que Dunwall. Es una ciudad costera donde desde determinado punto de la isla puedes ver otros distritos y niveles que visitaste a la lejanía. Y esa lejanía pierde frecuentemente fuerza (aun en la versión de PC) con texturas pobres y modelos muy básicos que hacen perder esa fuerza y carisma que tiene de por sí el trabajo de Arkane.

Dishonored 2 Xbox One

Buscar runas y talismanes por todo el mapa es uno de los mayores placeres de Dishonored dos, que abren rompecabezas y un reto de exploración mayor.

La narrativa, aunque sigue exactamente la misma línea que el primer juego, creo que podría dar más de sí. Acá se vuelve a emplear el recurso de las notas y periódicos dispersados por todo el nivel, mas esto ya no es ni 2012 ni 2002, y aunque es un recurso lícito, vemos cómo el escenario tiene más ganas de contar su propia historia y podría hacerlo mucho mejor que leer prácticamente el 90 por cien de todo lo que sucede a nuestro alrededor. Se habría podido impregnar de considerablemente más fuerza a las pequeñas historias que suceden en Karnaca si estas hubieran sido contadas por sus NPCs y a través de más misiones secundarias, más allá de las escasas que podemos hallar.

De hecho, algo que llama la atención desde el principio, las moscas de la sangre, es un factor del que poco sabrás a no ser que leas todas las notas sobre ellas. Sorprende su falta de protagonismo durante todos y cada uno de los niveles, que simplemente marchan para poblar salas y entorpecer su acceso, pero que no llega a sentirse tan verosímil como la plaga de ratas que asolaba Dunwall y que tenía una incesante presencia tanto en los escenarios, nuestros poderes y en las conversaciones de los personajes secundarios.

Dishonored 2

Dishonored 2 Xbox One

Habrá zonas plagadas por las moscas de la sangre, donde habrá que tener extremo cuidado de no trastocarlas.

Aquí, en verdad, su empleo dentro de nuestros poderes sobrenaturales se posterga a una simple mejora de la habilidad Asesino de la Sombra, que nos permite reducir a cenizas a los enemigos que matemos. Su máxima mejora nos deja crear una nube de moscas que convierte a los enemigos en moscas de la sangre que atacarán a otros próximos. A veces, nos encontraremos también con infectados, que pueden dirigir a enjambres contra nosotros, mas en ningún momento hemos sentido mucho protagonismo de esta nueva plaga, ni la hemos sentido muy justificada a nivel narrativo.

Ojalá todas las secuelas fuesen como Dishonored 2

Hemos tenido la oportunidad de probar todas las versiones que han salido al mercado de Dishonored dos, y lo cierto es que no en todas las ocasiones el juego ha llegado en las mejores condiciones. La más floja es sin duda la de computador, que presenta multitud de inconvenientes en el momento de aprovechar el desempeño de los equipos más avanzados, donde aun con las tarjetas gráficas más exigentes presenta bajadas continuas en la tasa de refresco y el poco a poco más acusado stuttering, que resultan molestos desde el momento en que llegamos a Karnaca. La versión de PS4 se comporta adecuadamente, y en PS4 Pro las texturas se ven algo mejoradas mientras se adapta el juego a 4K por renderizado y escalado y HDR. La versión de Xbox One queda algo por debajo en cuanto a la calidad global de la imagen con un aspecto algo más turbio, con menor calidad en las sombras y la oclusión ambiental. En cuanto al audio, el juego tiene doblaje al de España aunque con una calidad que no siempre y en toda circunstancia es la más creíble en la actuación, y instantes donde la propia mezcla de voces puede llegar a ser algo molesta. La banda sonora es buena con algún tema muy atmosférico, pero en el juego puede llegar a pasar algo desapercibida.

Dishonored 2

Ya dije de Dishonored 2 que era un juego que no arriesga, pero que no falla. Tras jugar al completo, mantengo esta creencia, mas con matices. Es en sus sutiles cambios, sobre todo en los nuevos y espectaculares poderes de Emily y asimismo en su diseño de niveles, donde hallamos su razón de ser y existir. Y sí, no deja en caso de ser cierto que el primer Dishonored nos explotó en la cara allá por 2012. A muchos les cogió con tal sorpresa que tardó en ser conocido y reconocido. Dishonored 2 no tiene esa desventaja y quizás por lo bien acostumbrados que nos ha tenido siempre Arkane a crear nuevas obras, nos cuesta más digerir su condición de secuela. Pero ojalá todas y cada una de las secuelas fueran como Dishonored dos, pues esta vez la creatividad no está en ningún instante en enfrentamiento con la continuidad.

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